En esta ocasión vamos a analizar cómo ahorrar energía y, al mismo tiempo, conseguir una buena temperatura. Sí, te vamos a demostrar como hacerlo sin necesidad de tener encendido el aire acondicionado todo el día.

Los meses de verano vienen acompañados de temperaturas muy altas en muchos lugares de nuestra geografía. Son muchos los que solo contemplan la alternativa de recurrir al aire acondicionado para soportar los numerosos días de calor de la temporada estival, lo que conlleva que la factura se dispare. Afortunadamente, hay trucos efectivos para enfriar fácilmente los hogares sin la necesidad de usar aparatos eléctricos. Toma nota de los siguientes consejos, despídete del calor y apuesta por el ahorro energético en el hogar.

Cómo ahorrar energía manteniendo una buena temperatura en casa

En primer lugar, cierra las persianas y extiende las cortinas, sobre todo, en las horas del día más calurosas. Hasta un 30% del calor que se acumula en un hogar procede de las ventanas, por lo que el cierre de persianas, toldos y cortinas consigue bajar la temperatura del interior del hogar unos 6º. Esta simple medida se traduce en un descenso de un 8 % en la factura de la luz. No obstante, es aconsejable dejar las puertas y ventanas abiertas durante la noche y a primera hora de la mañana.

Los aparatos electrónicos generan calor. Evita ubicarlos en las estancias de la casa donde permanezcas más tiempo y apágalos en cuanto puedas. De ese modo, aumentará el frescor y podrás ahorrar energía. Las cocina también es una fuente de calor importante en cualquier hogar. En este sentido, señalar que la campana extractora no solo sirve para disipar el humo y los malos olores, también te permitirá eliminar el aire caliente que se genera durante la cocción de los alimentos. Igualmente, es muy útil cerrar la puerta de la cocina, puesto que evitarás que el calor se propague por el resto de estancias.

Las bombillas de bajo consumo son buenas aliadas para ahorrar en la factura de la luz y para mantener la casa fresca. De hecho, las bombillas convencionales (incandescentes) convierten el 90 % de la energía que consumen en calor.

¡El ahorro energético es posible!

Hasta aquí algunos consejos prácticos sobre cómo ahorrar energía que influirán en la disminución de los gastos de un hogar durante el verano. Recuerda también que, si tu vivienda es de dos plantas, evita trabajar o hacer las tareas domésticas en la planta superior, ya que el aire caliente tiende a subir y a acumularse en las zonas superiores. Asimismo, es recomendable que no pongas la lavadora y el lavavajillas durante el día, ya que ambos aparatos son importantes fuentes de calor.