En el entorno actual, el concepto de ahorro de energía es una pieza clave para la mayoría de ciudadanos. Venimos de una época difícil, donde la incertidumbre ha sido la gran protagonista de buena parte de los ciudadanos. Por eso, hoy más que nunca, se le da un grandísimo valor al ahorro, al tener la oportunidad y la suerte de contar con dinero suficiente que te permita ahorrar para un medio/largo plazo.

Ahorro de energía en el hogar

Lo primero que nos viene a la mente cuando pensamos en ahorrar posiblemente sea “recortar” gastos en el hogar. Reducir consumo de luz, agua, etc. Sin embargo, hay otras fórmulas que muchas veces se pasan por alto y, sorprendentemente, son igual de eficientes. Por eso es conveniente que sigas unos trucos para ahorrar dinero en las bombillas de tu casa.

La selección inteligente del seguro de hogar es una de las mejores vías para alcanzar el nivel de ahorro deseado. ¿Qué es importante de cara a su elección? Que sea un seguro económico, flexible y que garantice una asistencia rápida y eficaz, con una cobertura lo más amplia posible.

¿Y qué cubre un seguro de hogar? El principal objetivo para el propietario de la vivienda es cubrir cualquier riesgo que la casa pueda sufrir: cañerías, humedades, incendios, cortocircuito eléctrico. En definitiva, el seguro cubre cualquier desperfecto que la casa pueda sufrir por un hecho externo.

Sin embargo, un seguro para la vivienda no es la única alternativa de ahorro disponible. Hay otras muchas opciones, como puede ser la elección de las bombillas de la casa.

Cuando una buena iluminación se traduce en bienestar

Las ofertas y posibilidades a la hora de elegir una bombilla son muchísimas. Cuando llega el momento de comprar la adecuada para el hogar la tarea no es sencilla, pues la variedad es muy amplia y no es fácil acertar a la primera. Ahorra más sabiendo qué bombilla elegir ¿Cuántos vatios debe tener? ¿Fluorescente o LED? ¿Luz amarilla o blanca?

En el mercado se pueden encontrar cuatro tipos de bombillas:

  • Incandescentes: que se están retirando de manera progresiva del mercado, por su escasa eficiencia, alto consumo y elevada emisión de CO2.
  • De bajo consumo: consumen hasta un 80% que las tradicionales, con una vida útil entre las 6.000 y 10.000 horas.
  • Halógenas eco: consumen un 30% menos que las incandescentes, con una vida útil en torno a las 2.000 horas
  • LED: tienen una vida útil de hasta 50.000 horas y consumen hasta un 80% menos que la bombilla tradicional o incandescente.

La inversión en las bombillas LED posiblemente sea más elevada, pero a medio/largo plazo permite un ahorro de energía considerable. Las horas de vida son mucho mayores que el resto de bombillas, su consumo es menor y su contaminación al medioambiente y emisión de CO2 es mucho más reducida también. Igualmente, las facturas de la luz lo agradecerán, viéndose reducidas en torno a unos 50-275€.