Para que el mantenimiento de los vehículos sea perfecto la primera medida que debe adoptarse es el cambio de neumáticos y un buen seguro de coche. No solamente cuando se produce un pinchazo, también en otros escenarios, que darán una pista sobre la conveniencia de esta operación, tanto en el coche como en la moto. Es necesario hacerlo a las primeras señales de envejecimiento, ante cualquier desgaste o sencillamente cuando no son los más adecuados para cada modelo. Pero quizás lo que algunos usuarios no sepan es que se trata de un trabajo en el que pueden ahorrarse mucho dinero.

Ahorro en el mantenimiento de los vehículos

El cambio de neumáticos, aparte de ser una operación necesaria en algunas situaciones, representa también una fuente de ahorro muy importante para los conductores. Para ello deberán aplicar una serie de medidas preventivas que tendrán como principal finalidad la contención de gastos por estas acciones en el mantenimiento:

  • Realizar revisiones. Serán necesarios ciertos exámenes del coche o la moto para comprobar que la presión de sus ruedas es la correcta. No en vano, una presión elevada ayuda a que su desgaste se acelere mucho antes.
  • Aparcar seguro. Los bordillos son lugares de la vía pública muy propensos para que se generen serios daños en las ruedas. No queda más remedio que evitar estos escenarios durante el aparcamiento.
  • Tipo de conducción: la forma de conducir es determinante para llevar el mejor mantenimiento. Las acciones reiteradas basadas en frenar y acelerar el vehículo se constituyen en el origen del desgaste de los neumáticos. Por tanto, conduciendo así no habrá más remedio que cambiarlos con mayor frecuencia.
  • No sobrepasar el peso: un exceso en las cargas repercutirá en que el desgaste de las ruedas sea mayor. Esta situación debe evitarse en todos los escenarios. Además, supone un mayor ahorro en gasolina por el menor trabajo que debe realizar el motor del coche o motocicleta.

Protegido por las coberturas del un seguro de coche

No de menor importancia en estos casos son las incidencias derivadas del propio cambio de neumáticos por un pinchazo en la carretera. Los conductores no tienen tiempo para llevar a cabo las anteriores soluciones. Aun así disponen de ciertas estrategias para contener los gastos por estas actuaciones.

En primer lugar, a través de la contratación de un seguro de coche o moto a todo riesgo. La mayoría de ellos incluyen esta incidencia en sus principales coberturas. Aunque puede que la indemnización no sea sobre la totalidad del gasto.

Otra solución pasa por activar un servicio de asistencia que incorpore la garantía de los neumáticos. De esta forma, cuando se produzca un pinchazo, no solamente tendrán asegurado el recambio, sino que reembolsarán el coste de la reparación.