En el mundo de una compañía de telefonía móvil hay muchas maneras de ahorrar: es cada vez más difícil decidirse por cuál es el mejor modelo de smartphone para nosotros. A través de la publicidad conocemos a diario las ventajas de todos los productos de telefonía móvil. Algo que hace más complicado elegir el nuestro.

No todos los teléfonos están hechos para nosotros. Por esta razón es necesario pararse a pensar qué es lo que necesitamos. Después ya podremos elegir un dispositivo.

Maneras de ahorrar: elegir el mejor teléfono dentro de una compañía de telefonía móvil

A la hora de decantarnos por uno u otro teléfono debemos tener en cuenta una serie de factores y saber cuáles son las mejores formas de ahorrar. Como, por ejemplo, para qué lo vamos a utilizar. También hay que tener en cuenta que algunos accesorios no son vitales. El tamaño de la pantalla o la calidad de la cámara suelen encarecer considerablemente el precio de los terminales. Pero para nosotros puede que no sea fundamental nada de esto.

El nombre de la marca tampoco debe influirnos. Hoy en día, hay fabricantes más económicos que nada tienen que envidar a las grandes marcas.

En cambio, el procesador, la batería y la memoria RAM, sí que son fundamentales en cualquier móvil. Asegurarnos sobre la calidad de estos componentes alargará la vida de nuestro teléfono. Algo que también agradecerá nuestro bolsillo.

Una de las mejores maneras de ahorrar es adquirirlo a través de las una compañía de telefonía móvil. Estas disponen de ofertas más económicas acordadas con los fabricantes de móviles. El precio del dispositivo se paga en plazos mensuales junto a las tarifas. También suelen incluir la firma de permanencia en el contrato. Por esto, lo ideal es comparar con los precios de mercado. Así, se evita llevarse una sorpresa después de haber firmado la permanencia.

¿Cuáles son las mejores opciones del mercado?

Como adelantábamos, debemos pensar para qué vamos a utilizar nuestro teléfono. También hay que tener claro cuánto dinero estamos dispuestos a gastar. Los teléfonos de gama baja son siempre una gran opción. Su precio no suele superar los 200 euros. Además cuentan con las prestaciones que todo el mundo necesita.

Aquí se encuentra el Motorola Moto E 2016. Un teléfono con un procesador Mediatek 6735P suficiente para sus aplicaciones. Tiene también pantalla de cinco pulgadas y una batería con autonomía suficiente. El Huawei P8 Lite es uno de los teléfonos mejor valorados en su relación calidad – precio. Aunque no cuenta con una batería excesiva, ni con un procesador llamativo.

En una gama un poco superior se posiciona el BQ Aquaris E5 HD. El dispositivo dispone de un procesador más avanzado, además de una batería de mayor capacidad. Pero lo que lo diferencia de los anteriores son detalles como la calidad de la cámara o la posibilidad de funcionar con dos tarjetas SIM. Su precio sí que supera los 200 euros.