En este artículo te vamos a dar consejos para alargar la vida de la batería de tu móvil o tablet y para ahorrar energía. La batería del teléfono móvil se ha convertido en algo esencial para el día a día. No disponer de ella, en un determinado momento, puede suponer un gran problema, pues a través del smartphone se realizan hoy todo tipo de tareas. Existe una gran cantidad de mitos sobre cómo se debe cargar el móvil, pero no todos son ciertos.

¿Cómo debemos cargar el móvil?

¿Hay que esperar hasta que el dispositivo esté completamente descargado o, por el contrario, puede cargarse en cualquier momento? En este sentido, la respuesta es sencilla, ya que las baterías de litio no deben descargarse por completo. Es recomendable cargarlas cuando todavía queda un 20%. De igual manera, es aconsejable cargarlas un poco menos de su 100%, aunque las baterías modernas vienen con un sistema de seguridad que evita que se dañen por el exceso de carga. Lo ideal sería hacer varias cargas breves a lo largo del día.

La temperatura es también un factor clave a la hora de cargar la batería del teléfono. Esta puede verse incrementada por la luz del sol directa, pero también por elementos tan sencillos como la funda de protección. Así, el mejor truco para ahorrar es retirar este tipo de accesorios a la hora de cargar el móvil, pues pueden acabar deteriorando la batería.

Frente a esta carga tradicional, tenemos también aquella que se realizar por medio de cargadores portátiles y baterías externas. A la hora de utilizarlos es importante apostar por un modelo de calidad, pues, entre los de bajo coste, existe la posibilidad de que acaben dañándola. Si queremos ahorrar energía y, a su vez, alargar la batería de nuestro dispositivo, también contamos con aplicaciones como Clean Master o Battery Doctor, que mejoran su rendimiento.

¿Voy a ahorrar energía si desenchufo el cargador?

Una vez cargado el teléfono, hay un gesto que se repite de manera constante entre los usuarios. Este consiste en retirar el dispositivo, pero dejar el cargador enchufado a la corriente eléctrica. Muchos creen que, al no estar conectado el teléfono, el cargador no consume electricidad, algo que dista bastante de la realidad.

Los cargadores siguen consumiendo electricidad, una vez el móvil ha sido desconectado, razón por la que lo más aconsejable para ahorrar es desenchufarlos de la red. Este consumo de electricidad depende de factores diversos. La antigüedad del cargador es uno de ellos. Aquellos que tienen más años tienden a alcanzar temperaturas más altas, por lo que su consumo es mayor.

La potencia que requieren es también esencial. No consume igual el cargador de un teléfono inteligente que el de un móvil tradicional o portátil. Destaca, asimismo, que el hecho de estar siempre conectado reduce también la vida de los cargadores, pues sus componentes pueden verse dañados a causa de las temperaturas que alcanzan.