Con el verano a la vuelta de la esquina, seguro que estás en pensando en tomarte unas buenas vacaciones. Una de las opciones más atractivas son los paquetes con todo incluido. El origen de los “todo incluido” está, precisamente, en el Caribe (República Dominicana, Cuba y México). Desde que aparecieron la ecuación es simple: reservas un viaje desde el país de origen (normalmente por Internet), pagas una cantidad determinada y mientras disfrutas de tu estancia no tienes que pagar nada o casi nada.

¿”Todo incluido” es sinónimo de unas buenas vacaciones?

A continuación te vamos a dar las claves para que valores si realmente merece la pena optar por un paquete de este tipo en tu próxima estancia vacacional:

Ventajas:

  • Te despreocupas del dinero. Viajar a un “todo incluido” te permitirá ahorrar más porque la mayor parte del tiempo estarás dentro del hotel o del crucero. Salvo algunos servicios extras, que no están incluidos en la tarifa total, el resto está considerado dentro de lo que pagas, incluso las cenas en restaurantes temáticos.
  • No necesitarás llevar dinero en efectivo. Las propinas son muy comunes en el Caribe, pero ya están incluidas en el precio final del paquete… ¡disfruta y ahorra!
  • Los hoteles y cruceros son espectaculares: tienen varias piscinas, incluso con bares dentro de ellas, varios restaurantes, áreas de descanso y la mayoría está a la orilla del mar. Algunos tienen centros comerciales dentro de sus instalaciones, como tiendas de souvenirs y artesanías, joyas, etc.
  • El concepto incluye en muchas ocasiones tours a ciertas zonas turísticas. Si no los incluye, se pueden contratar al planificar el viaje.

Desventajas:

  • Ir a un “todo incluido” implica encerrarte en un mundo paralelo, donde tienes todo para descansar, pero que en cierto modo te impide visitar ciudades y sumergirte en el ambiente de estas.
  • Tiene restricciones. Por ejemplo, se limita a marcas nacionales de bebidas, a horarios concretos de la piscina y el bar; además, servicios como lavandería, algunas actividades deportivas y varios tours no están considerados en el paquete.

Una opción atractiva para…

El concepto “todo incluido” va dirigido especialmente a recién casados, parejas que quieren pasar unos días de vacaciones rodeados de playa, piscinas y tranquilidad.  No se quieren preocupar por qué van a gastar, ni dónde, ni cómo. A estas parejas se les unen aquellas que tienen algún hijo muy pequeño y que su transporte por otras partes es más difícil por el calor o el simple reloj de un bebé. También se incluyen en este grupo algunos viajes estudiantiles (en este caso suelen elegir hoteles todo incluido dentro de alguna zona hotelera o cercano a la ciudad).

Si tu idea de viaje es un lugar tranquilo, hotel o barco, sin preocupaciones de alquilar apartamentos y con múltiples lugares para comer, beber y descansar, esta es tu opción.  Si no, siempre tendrás los clásicos hoteles en los que solo se pisa el cuarto para dormir. ¡Tú decides cómo pasar unas buenas vacaciones!