Estrenamos esta nueva sección abordando un caso de lo más curioso: el don de atraer dinero. ¿Quién no ha fantaseado alguna vez con la idea de encontrar un fajo de billetes olvidados? Una cantidad suficiente para ahorrar dinero, pagar algún plazo de la hipoteca o darse un capricho. Aunque parezca raro, lo cierto es que encontrar dinero perdido es algo relativamente habitual.

Aunque parezca contradictorio, devolverlo a su propietario puede ser un ahorro. Y no solo ahorro de divagaciones éticas o posibles problemas con la justicia, sino también un ahorro económico.

¿Qué hacer en casos así?

Pongamos el caso de un dinero hallado en la bandeja de un cajero. Al momento inicial de incredulidad y euforia, le sigue el sosiego y la reflexión. ¿Y si las cámaras de seguridad me graban y acabo en la comisaría? En el tiempo que tardamos en aclararnos, el cajero se ha bloqueado.

Si lo encontramos en la calle, la cosa pinta diferente. La solución es fácil si quién lo ha perdido está al alcance de nuestra vista. Es nuestra oportunidad de hacer una buena obra y devolver al césar lo que es del césar. Pero ¿y si no damos con el propietario? ¿Habría que ser prudente y sigiloso, metiéndose el dinero en el bolsillo de forma disimulada? Sí, lo puedes hacer perfectamente, antes de que algún desconocido se dé cuenta y exija un dinero que probablemente tampoco sea suyo.

La otra solución es ser honrado: entregar el dinero en el Ayuntamiento o la Policía. Si pasados dos años el dueño no ha aparecido, la cantidad retorna a quien la encontró. Así que, con algo de paciencia, tendrás tu recompensa. La cosa no queda ahí. El artículo 616 del Código Civil establece que: si se presentara a tiempo el propietario, estará obligado a abonar, a título de premio, al que hubiese hecho el hallazgo, la décima parte de la suma o del precio de la cosa encontrada.

Atraer dinero está bien, pero ahorrar es mejor

Si se hace realidad esa situación con la que alguna vez hemos soñado y encontramos un montón de dinero olvidado en un cajero o en medio de la calle, una buena solución es cumplir con la Ley y devolverlo. De lo contrario, podríamos estar cometiendo un delito de hurto o apropiación indebida, castigado con multas e incluso con penas de cárcel.

Si la cantidad encontrada supera los 400 euros, puede costar una pena que podría ir de seis meses hasta un año de prisión por un delito de hurto. El pretexto de desconocer la Ley no sirve de nada ante la Policía. El desconocimiento de la legislación no exime de su cumplimiento. La opción más segura es optar por el ahorro: el ahorro de posibles problemas con la justicia y problemas de conciencia, más la recompensa por el buen gesto de devolver el dinero ajeno. Disfruta y ahorra evitando problemas mayores, el don de atraer dinero no existe, por desgracia.