El beneficio económico que puedes llegar a obtener por la compra de una moto no es nada comparable al de un coche. Muchos son los motivos por los que comprarse un coche puede ser la mejor opción, como su seguridad y su capacidad para llevar a varios pasajeros. Sin embargo, cuando las circunstancias lo aconsejan, las motos se presentan como los mejores vehículos para el desplazamiento diario. De este modo, factores como el ahorro y el menor mantenimiento de las motos tienden a decantar la balanza en pro de estos vehículos. No obstante, vamos a establecer la pertinente comparación para ver qué medio de transporte es más conveniente.

Beneficio económico de la moto frente al coche

Evidentemente, estas ventajas dependerán en gran medida de quién sea el motorista. Así, unos padres con hijos tendrían serias dificultades para arreglárselas con una moto en lugar de un coche. Sin embargo, suponiendo que una persona necesitase ahorrar y poder disponer de un vehículo flexible, cómodo y rápido, lo más acertado sería pensar en una moto.

Obviamente, la moto ofrece mayor flexibilidad. Poder sortear atascos con mayor facilidad y encontrar aparcamiento rápidamente garantiza al motorista un valioso tiempo, el cual no deja de ser dinero y calidad de vida.

No obstante, la diferencia más notoria es el ahorro que garantiza una moto con respecto a un coche. De esta forma, desde la propia compra hasta el consumo de combustible es sustancialmente inferior en el caso de la moto, así como también es mucho más económico el alquiler de una plaza de garaje para la misma. Además, tanto el mantenimiento como el seguro también son más baratos que en el caso del coche.

Consejos de cómo ahorrar más dinero con una motocicleta

Si se desea ahorrar combustible y dinero sin renunciar a la seguridad, lo más acertado es llevar a cabo con asiduidad el mantenimiento básico de la moto. De este modo, resulta muy importante prestar atención al estado de los neumáticos, pues si la presión es más baja de lo prescrito por el fabricante, el consumo se disparará. Siguiendo con el mantenimiento, hay que intentar tener el filtro limpio, pues un filtro sucio acorta la vida útil del motor.

Por otra parte, cuidar de la aerodinámica asegura el ahorro. Así, quitar las maletas y el baúl cuando no hagan falta, vestir con equipamiento técnico y llevar puesto un casco integral nos ayudará a ahorrar.

Por último, nunca está de más recordar pequeños trucos como repostar por las mañanas para que el combustible no esté tan expandido como por la tarde; conducir a “punta de gas” evitando acelerones y frenazos innecesarios y conducir a bajas revoluciones sin subirlas al máximo para cambiar de marcha.

En definitiva, tanto la compra como el mantenimiento y uso de una moto ofrecen la principal ventaja de cómo ahorrar más dinero. Además, otro beneficio económico como la rapidez y la comodidad de la moto frente al coche la convierten en una magnífica inversión para mejorar nuestra calidad de vida.