Tanto en el diseño de una casa nueva como en la reforma de una vivienda antigua, hay infinidad de detalles a tener en cuenta para que no se nos dispare el presupuesto. Además, no solo hay que centrarse en la construcción propiamente dicha, sino también pensar en lo que va a costar después el mantenimiento. En este sentido, aislar la casa adecuadamente es una inversión en sí misma y, a largo plazo, una manera de aprender a cómo ahorrar en calefacción.

¿ Cómo ahorrar en calefacción con un doble ventanal?

Tan importante como instalar un sistema de climatización eficaz es evitar que el calor se escape por las ventanas. De hecho, invertir en calefacción y no hacerlo en ventanas equivale a tirar el dinero. Lo que es más, aunque la colocación de un doble ventanal pueda parecer un desembolso muy grande en un principio, lo cierto es que es una forma de ahorro. Esto se debe a que el sistema reduce considerablemente la factura energética. El ahorro de gas y luz hace que el coste de instalación del doble ventanal se amortice enseguida.

Es parecido a invertir en un buen seguro de hogar: por un precio asequible, protegemos nuestra casa ante cualquier imprevisto. Del mismo modo, las ventajas de contar con ventanales dobles se aprecian mejor en momentos críticos. Por muy frío que sea el invierno, nuestra casa permanecerá caliente sin que tengamos que gastar una fortuna en gas o electricidad. Más aún: en viviendas mal aisladas, da igual cuánto se gaste en calefacción, porque la casa nunca estará caliente. Por mucho que subamos los grados, el resultado no será el deseado si permitimos que el aire frío siga filtrándose por las rendijas.

Ahorro sí, bienestar también

No siempre es posible tener lo mejor de dos mundos, pero en este caso sí. Aunque la inversión inicial sea algo costosa, los plazos de amortización son bastante cortos, sobre todo en las zonas donde los inviernos son muy fríos. En estos sitios, el gasto en calefacción se lleva gran parte del presupuesto doméstico. La única alternativa para reducir este impacto sería sacrificar la comodidad de los habitantes de la casa. Cómo ahorrar en calefacción con este método de las ventanas, a largo plazo es beneficioso.

Ahorrar reduciendo el consumo de gas o electricidad afectaría muy negativamente al bienestar de la familia, por eso, el doble ventanal es una solución más apropiada. La cámara de aire que se forma entre ambas ventanas sirve de aislante térmico, pues impide que entre el aire frío del exterior y que salga el calor acumulado en el interior, con el ahorro de energía que eso implica. Además, es un sistema muy fácil de instalar, incluso cuando se trata de casas reformadas. Basta con colocar una nueva ventana por dentro o por fuera de la ventana existente.

En definitiva, se trata de un básico de la comodidad y el ahorro en el hogar que debemos tener muy en cuenta dados sus beneficios.