A raíz del último post sobre cómo ahorrar en alquileres vacacionales, muchos nos habéis preguntado sobre los apartamentos Airbnb.  Para empezar debemos aclarar que Airbnb es una plataforma digital dedicada a la reserva de alojamientos, en la que es posible reservar habitaciones compartidas, pisos… Dentro de la plataforma hay opciones de alojamiento más económicas que un hotel, aunque también podemos encontrar propiedades exclusivas más costosas que un alojamiento de lujo.

La propia web se encarga de tramitar el cobro y el pago, aunque no es abonado al anfitrión hasta que la estadía de los inquilinos haya finalizado sin problemas. Hasta aquí todo bien, aunque ya se escuchan bastantes voces acusatorias que manifiestan que la plataforma opera al margen de la Ley.

Los contras de alquilar por Airbnb

  • Las principales quejas que reciben Airbnb y plataformas similares es que no pagan impuestos y, de ese modo, se benefician de una competencia desleal frente a los hoteles y los diferentes establecimientos legales. Así pues, los propietarios de alojamientos turísticos reclaman que los dueños de los hospedajes que se anuncian en Airbnb cumplan con las obligaciones fiscales requeridas por ley respecto a las viviendas vacacionales. De cualquier forma, este debate sobre legalidad se mantiene ajeno a los usuarios que usan esta plataforma online para buscar destinos vacacionales.
  • En ocasiones, las fotografías descriptivas no reflejan la realidad de la vivienda, o puede suceder que el anfitrión no pueda recibir a los huéspedes a la hora que estos desean o que tienen programada.
  • Los apartamentos Airbnb pueden suponer un ahorro, pero los huéspedes no disfrutan de los servicios de limpieza y restauración que ofrecen los establecimientos hoteleros.

Los pros de los apartamentos Airbnb

  • Una de las principales ventajas de Airbnb es la gran variedad de ofertas de alojamiento que ofrece: podemos encontrar desde una autocaravana en Lloret del Mar hasta un moderno estudio en Madrid o una villa de lujo en Marbella.
  • Frente a los hoteles, la experiencia resulta más genuina: los usuarios, al alojarse en un inmueble particular, pueden experimentar lo que es la vida cotidiana de su destino vacacional, integrándose en el día a día del vecindario, y volviendo a casa con una idea más fehaciente de las costumbres y la cultura del lugar visitado.
  • Todo ello, con tarifas de lo más competitivas y con la posibilidad de negociar el precio con los dueños de las viviendas ofertadas. Además hay trucos para ahorrar, que permiten reducir gastos y ahorrar durante las vacaciones como, por ejemplo, los códigos de descuento.