Si hay dos consensos generales en el mundo digital y globalizado del siglo XXI, estos podrían ser, sin duda, la presencia continua de las nuevas tecnologías en nuestra vida e importancia de los idiomas para avanzar laboralmente. Y también en el ámbito cultural. De la conjunción de ambos factores se extrae, por ejemplo, la posibilidad de aprender idiomas gratis a través de las aplicaciones para el móvil. Este sistema, además de cómodo y generalizable a prácticamente cualquier persona, aporta dos ventajas singulares: el bajo coste que supone para el usuario y lo atractivo de aprender con entretenimiento. A continuación, se profundiza en ambos elementos diferenciadores.

Aprender idiomas gratis es posible

El ahorro se ha convertido en un valor central en nuestras sociedades. Y no solo vinculado a las dificultades económicas que sufren millones de personas, sino también en un nivel más general, como utilización eficiente de los recursos. Claro que poder contratar a profesionales y asistir a clases especializadas son dos vías clásicas y válidas para aprender un idioma, pero ¿y si fuera posible hacerlo con un coste mucho menor? Ahora es ya posible.

Las aplicaciones para móvil han revolucionado el modo de entender casi cualquier ámbito de nuestras vidas. En cuanto a aprender idiomas, permiten ahorrar, ya que estas aplicaciones son gratuitas o tienen un coste muy bajo. Son accesibles para cualquiera.

Debe recordarse, en cualquier caso, que todo método de aprendizaje es solo un instrumento. Por tanto, puede complementarse con otros instrumentos. Y la clave estará siempre en nuestra actitud, en el aprovechamiento que hagamos de las herramientas a nuestro alcance.

Aprender divirtiéndose

El entretenimiento mientras se aprende es un elemento realmente minusvalorado en las pedagogías tradicionales u oficiales. ¿Acaso hay una manera mejor de aprender que divirtiéndose? Pasarlo bien hace que recordemos mejor lo aprendido y, además, nos incentiva a volver a aprender pronto.

Mediante las aplicaciones de móvil contamos con un instrumento pensado para la diversión al mismo tiempo que el aprendizaje. Implica, asimismo, una flexibilidad insuperable: se puede elegir cuándo y dónde invertir unos minutos. De modo que no es necesario dedicar largas horas, sino que es posible también usar la aplicación para rellenar intervalos pequeños de tiempo.

En definitiva, las aplicaciones han cambiado nuestra forma de ver el mundo. En el terreno de los idiomas, han aportado novedades muy interesantes para todas las personas: un coste muy reducido o, incluso, inexistente, una mayor flexibilidad y una orientación amena. La apuesta por aprender divirtiéndose se basa en una convicción pedagógica muy potente y eficaz. ¿Por qué no trasladar estos valores al aprendizaje de cualquier otro ámbito? Teniendo siempre en cuenta los límites de cada instrumento, es posible aprender idiomas gratis y pasarlo muy bien…. ¡Disfruta y ahorra!