En esta entrada conoceremos como maximizar el uso del combustible de nuestro vehículo, una viabilidad económica que además conseguirá una disminución de las emisiones de CO2, algo que el planeta nos agradecerá. El tiempo que nos ha tocado vivir nos exige diariamente maximizar cada vez la economía dentro de nuestro núcleo familiar. Por ello, es recomendable que empecemos a conocer nuevos métodos de ahorro, los cuales nos permitirán destinar nuestros ingresos acordes a nuestras necesidades.

Viabilidad económica: ahorrar gasolina

Aunque pueda sonar fantasioso, el presente ha chocado con una tecnología propulsada a partir del elemento líquido universal: el agua.

A partir de los mecanismos que vertebran los generadores de hidrógeno, estos son capaces de transformar la electricidad existente en la batería del coche o moto, convirtiéndola en hidrógeno a partir del agua previa. Esto sucede de forma automática mientras se conduce. Conocemos que la mezcla entre la energía fósil y la líquida lleva a un ahorro considerable, entre un 20% y un 60%, logrando, además, reducir de emisiones nocivas a la atmósfera. La forma en la que se quema el combustible es inmensamente más positiva.

Por otro lado, la inyección de agua en motores de combustión, como el sistema HidroHibrid, consigue un sustancioso cambio en el comportamiento de nuestro motor. La potencia es capaz de aumentar hasta un 7%, dejando el consumo de combustible un 20% más bajo. Su funcionamiento consiste en la circulación de agua entre dos placas, una de acero inoxidable y la otra con el borde de oro, consiguiendo un voltaje, adecuado por la batería. A continuación, por inducción, penetran burbujas en el motor, convirtiéndose, posteriormente, en hidrógeno.

¿Qué beneficios aporta el uso de agua al mantenimiento de los vehículos?

El mantenimiento de nuestro vehículo nos preocupa al ser para muchos el instrumento de transporte fundamental, siendo utilizado a diario. Por ello, atenderemos a los beneficios de la sustancia acuosa predominante en nuestro planeta.

En las motos y los coches que incorporen a su funcionamiento los generadores de hidrógeno y los motores de inyección, el aceite del motor se conservará con mayor pureza durante un período más prolongado, depositando este menor carbono. Por ello, no es de extrañar la considerable reducción de emisiones de CO y NOx. Pero no todo es únicamente para mejorar nuestra conciencia ecológica, sino que también consigue mejoras en la eficiencia. Por ejemplo, alarga esta práctica la vida útil del motor, mientras que mejora el torque, es decir, aumenta el manejo de la potencia de la aceleración.

En definitiva, el uso del agua se nos presenta como una mejora en el rendimiento de nuestro vehículo y una opción segura de viabilidad económica para ahorrar gasolina acompañado de un mejor trato con el medio natural.