Las personas tenemos gastos corrientes en los que gastamos dinero mensualmente y a veces nos preguntamos cómo podemos ahorrar un poco en cada uno. Esta vez te vamos a hablar de ahorrar en la gasolina y te vamos a dar a conocer combustibles alternativos. Hoy en día, a la hora de hablar de los vehículos y su mantenimiento, cobra vital importancia el hecho de poder conseguir el mejor precio en la gasolina y por tanto minimizar el gasto de los recursos energéticos. Es en este campo la aparición de nuevos combustibles contribuye a la consecución de estos dos grandes objetivos.

¿Que son los combustibles alternativos?

Cuando se habla de combustibles alternativos, es inevitable referirse a aquellos que provienen de fuentes distintas al petróleo y que son menos contaminantes del medio ambiente. A pesar de que algunos de ellos se encuentran en fase de desarrollo, estos son más económicos que los utilizados hasta ahora de forma tradicional y permiten, por tanto, un mayor ahorro.

Se estima que alrededor del 31% de los coches y motos funcionarán en el año 2030 con combustibles alternativos.

Gastos corrientes sustituyendo la gasolina por combustibles alternativos

Uno de los gastos corrientes del día a día es la gasolina del coche que suele variar su precio dependiendo el año en el que estemos. Hay alternativas a la gasolina en las que gastarás muy poco al mes.  Los principales combustibles alternativos son:

  • Electricidad: son denominados vehículos eléctricos (EVH) aquellos que funcionan al alimentarse de baterías, pilas de combustible o energía solar. Estudios recientes indican que la eficiencia energética de estos vehículos alimentados por electricidad es casi el doble que el de combustión interna.
  • Gas natural comprimido (GNC): el gas natural comprimido es considerado una de las mejores alternativas. Se trata de un combustible fósil (básicamente metano) de menor impacto ambiental y que se obtiene a partir de las grandes bolsas que se acumulan en nuestro subsuelo. Tiene mejor combustión y es mucho menos contaminante respecto a otros combustibles como el gasóleo, ya que reduce las emisiones de monóxido de carbono hasta en un 25%. En la actualidad, alrededor de 20 millones de vehículos ya se desplazan gracias a este gas.
  • Gas licuado del petróleo: es el combustible también conocido como autogas. Está compuesto por una mezcla de gas propano y butano que se comprime hasta obtener líquido. Al no contener ni plomo ni azufre es menos contaminante por lo que produce menos emisiones. La potencia y rendimiento de los coches que funcionan con este combustible son equivalentes a los de los que usan gasolina, habiendo pocas diferencias entre ambos en la conducción pero si en el ahorro: se estima en un 40%.
  • Biocarburantes: son combustibles que pueden ser gaseosos o líquidos y producidos a partir de la biomasa, originándose a partir de la mezcla de diferentes sustancias orgánicas. Entre los denominados biocarburantes destacamos 3:
    • Biodiesel: producido con aceites animales o vegetales.
    • Bioetanol: combustible ecológico producido a partir de productos agrícolas como el maíz, las patatas o el trigo.
    • Biogas: compuesto parcialmente por CO2 y metano, es un gas que se obtiene a raíz de un proceso metabólico de descomposición de la materia orgánica.

El uso de los combustibles alternativos en los vehículos representa ventajas para el planeta y el ahorro energético en pos de una conducción cada vez más sostenible y económica.