Ahorrar combustible en la ciudad no es tan fácil como cuando se hacen viajes largos, además la movilidad urbana es un tema de suma importancia a todos los niveles. En su vertiente particular lo es por varios motivos. Es necesario moverse rápidamente para llegar a tiempo al trabajo o a una cita y es importante ahorrar el máximo posible en los desplazamientos.

Elegir moverse en coche o moto para conservar la absoluta autonomía que ofrecen los vehículos propios no es una decisión fácil. Distintos condicionantes que van desde el clima hasta las opciones de aparcamiento se convierten en los puntos de partida básicos para toda decisión.

El mejor uso del coche o la moto en ciudad:

No son pocos los habitantes de cualquier ciudad que, para poder moverse diariamente, terminan compatibilizando la tenencia de coche y moto. Cada uno de estos medios particulares de locomoción tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Disponer de ambos puede ser la única solución para no depender de un transporte público que no siempre encaja en horarios, transbordos, enlaces…

  • Ventajas y desventajas del coche: Durante el invierno es innegable que el coche aporta un confort impensable para la moto. El coche resulta insustituible para viajes compartidos con otros viajeros y para poder acarrear elementos de unas medidas considerables. Sin embargo, la cuestión del aparcamiento complica mucho su uso. Si su uso resulta imperativo, conviene salir con tiempo y buscar plazas libres próximas al destino. La administración ve con buenos ojos los coches eléctricos y ofrece diversas ventajas.
  • Ventajas y desventajas de la moto: Sin duda, las características de tamaño, maniobrabilidad y fácil aparcamiento presentan a las motos como las grandes aventajadas para recorrer cualquier parte de una ciudad. Es más rápida aun con tráfico denso y consume menos. La climatología es el mayor contratiempo para su uso. Además, en caso de accidente, las lesiones pueden ser mayores que en el coche. Con la moto existen más métodos de ahorro.

Cómo ahorrar combustible y en mantenimiento…

Uno de los principales puntos a considerar, cuando es necesario recurrir al transporte particular en coche o moto, es el ahorro. Plantear estrategias varias para conseguir ahorrar combustible, kilómetros recorridos, seguros, revisiones, mantenimiento y demás puede resultar un buen método con el que rebajar considerablemente el gasto propio del uso habitual de vehículos.

El repostaje en gasolineras más baratas, llenando el tanque en cada ocasión, puede suponer un euro para una moto y entre dos o tres para un coche. Si el llenado del depósito se convierte por necesidad en algo frecuente, el ahorro es marcado.

Respecto a los seguros, hay muchas buenas compañías solventes donde elegir. La consulta anual entre las diferentes aseguradoras suele servir para encontrar precios más ajustados.

Por lo demás, en tareas propias de revisión, mantenimiento o posibles reparaciones, siempre es interesante recabar opiniones sobre los talleres que ofrezcan mejor relación calidad-precio.