Los hábitos se pueden adquirir en cualquier etapa de la vida, pero aquellos que se fijan desde la infancia son más sólidos y forman parte del crecimiento personal. A nadie le resulta extraño que desde pequeños cojamos estas costumbres, que forman parte de nuestro aprendizaje y que nos van construyendo como individuos. Pero no resulta tan habitual aprender a ahorrar dinero, conocer su valor y de las cosas que se pueden comprar.

El valor del dinero

Desgraciada o afortunadamente vivimos en una sociedad capitalista donde el dinero es esencial, por no decir que es el valor principal sobre el que giran el resto de las cosas. El dinero mueve el mundo y hay pocas decisiones que se tomen en la vida en las que no influya el dinero. Sin embargo, se inculca a los pequeños el amor por las ciencias, por la literatura o la música, por el deporte o por las artes, pero no enseñamos a los más jóvenes la importancia que tiene el dinero, lo esencial que es para su desarrollo el saber ganarlo y administrarlo correctamente.

La paga como método para aprender a ahorrar dinero

Una forma muy eficaz para que los pequeños aprendan la importancia que tiene el dinero y los beneficios que tiene saber administrarlo, es darles una pequeña cantidad periódicamente. Es lo que conocemos como la paga. Es mejor que la paga sea semanal, pues de esta manera pueden administrarse mejor, y adquirir hábitos de ingresos y gastos más regularmente. También es conveniente que con esta asignación los pequeños puedan pagarse no solo los caprichos, sino también algún elemento de utilidad para su trabajo, una goma de borrar, un bolígrafo, un cuaderno. Así, desde pequeños irán aprendiendo que los gastos que se producen en el desarrollo normal de los días valen dinero, y que tener dinero es necesario para hacer casi cualquier cosa.

Otro método de aprendizaje sobre el valor del dinero es proporcionar a los niños una hucha, un bote o un recipiente donde puedan ir guardando dinero que ganen realizando tareas o comportándose bien. Se trata de premiar las buenas acciones o recompensar actitudes generosas o solidarias, o un trabajo bien hecho en clase con una pequeña cantidad de dinero, e ir acumulando ese dinero que el niño utilizará para un fin concreto. De este modo, cuando el niño consiga comprar lo que desea, un juguete de moda, un aparato electrónico…, sentirá una gran satisfacción fruto del hábito de ahorrar, lo que le impulsará a seguir haciéndolo en adelante.

Por eso, es fundamental que los adultos enseñemos a los niños la importancia de aprender a ahorrar dinero, el valor de las cosas y que el esfuerzo que supone guardar un poco de dinero siempre que se pueda y evitar gastos innecesarios, tiene su recompensa.