La esperanza de vida de los españoles ha ido creciendo a lo largo del último siglo, demostrando que la instauración del Estado del Bienestar ha tenido unos efectos notables en la calidad de vida. De hecho, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), España se situó, en 2015, como el cuarto país del planeta en longevidad, empatado con Australia. Por delante sólo estaban Japón, Suiza y Singapur por ese orden. La esperanza de vida alcanzó los 82,8 años de vida (85,5 las mujeres y 80,1, los hombres).

¿Por qué ha ido aumentando la esperanza de vida española?

La esperanza de vida del español medio ha aumentado durante el último siglo (entre 1910 y 2009) en 40 años. Con lo cual, los españoles vivimos, de promedio, el doble de tiempo. El doctor Joan Quiles afirma que la antigua dieta mediterránea es clave y se remite a “lo que se comía en los sesenta”. En contraposición a esta afirmación, hemos de reseñar que España actualmente tiene un importante porcentaje de población con sobrepeso.

Por su parte, el estudio de Juan Manuel García González, de la Universidad Internacional de La Rioja, apunta otros factores que han sido decisivos en este crecimiento de la longevidad. Entre ellos, destaca la reducción de la mortalidad infantil (la cual permite que la media de esperanza de vida suba sustancialmente) y el control de las epidemias y enfermedades infecciosas (neumonía, meningitis, tuberculosis…). A partir de los años setenta, las mejorías se empiezan a conseguir a base de un mayor conocimiento por parte de la población de la incidencia de las enfermedades cardiovasculares.

Por último, hemos de remarcar que la sanidad privada se está popularizando, dejando de ser algo exclusivo de las personas pudientes. El auge de los seguros médicos ha contribuido a alargar la esperanza de vida porque son una garantía en cuanto a asistencia. La gran competencia en este mercado posibilita que cualquier persona pueda acceder a coberturas ajustadas a sus necesidades y circunstancias familiares a precios muy competitivos.

Un futuro halagüeño

A la vista de la evolución del indicador de la esperanza de vida a lo largo de los últimos años y en perspectiva larga, podemos vislumbrar un futuro alentador. Vamos con unos datos esclarecedores. Albert Esteve, el director del Centro de Estudios Demográficos de la Universitat Autònoma de Barcelona, señala que la esperanza de vida de los españoles crece a razón de tres meses y medio por año. La cuenta es clara: cada cuatrienio que pasa ganamos un año en longevidad.

Hay otro estudio que respalda estas previsiones y arroja datos bastante impactantes. Se trata del que han realizado conjuntamente la OMS, las universidades de Washington y Northumbria y el Imperial College London. Para 2030 se vaticina que, de media, las españolas vivirán 88,07 años y los españoles 83,47.

Como ves, ¡no todo son malas noticias: viviremos más y mejor!