Si hay algo que perturba el bienestar familiar son las alergias, sobre todo las que afectan a los más pequeños. Llega la primavera, que es, junto al verano, la estación en la que mayores concentraciones de polen se producen en el aire. Se trata del periodo del año en el que se produce la polinización de las plantas, por lo que el polen es desplazado por el aire o transportado, entre las plantas, por los insectos. Este fundamental proceso natural, sin embargo, conlleva consecuencias negativas para la salud de las personas que tienen alergias al polen, unas de las más recurrentes.

Los niños son de los sujetos más vulnerables a estas alergias, por lo que vale la pena informarnos.

Cómo tratar las alergias sin afectar al bienestar familiar:

En primer lugar, hemos de señalar que no todas las alergias causadas por el polen tienen ni el mismo origen ni las mismas consecuencias. De hecho, las distintas clases de polen pueden originar diferentes efectos en la salud de los niños. Además, estos pueden ser alérgicos a un solo polen o varios de ellos. Por ejemplo, podemos constatar las alergias al polen, a las gramíneas, al polvo… Por lo tanto, resulta fundamental, de cara a controlar las consecuencias negativas del contacto con los alérgenos, la realización de un estudio, por parte de un especialista alergólogo, que permita identificar qué polen está causando los problemas de salud. La combinación de la administración de fármacos y vacunas tendrá, a priori, capacidad suficiente para neutralizar los efectos más graves de estas alergias.

Por otro lado, queremos destacar cuáles son los síntomas manifiestos de las alergias primaverales infantiles. Sobre todo, llaman la atención los respiratorios, tales como la rinitis, el asma y la tos. En la piel, pueden surgir dermatitis, eczemas y urticarias. Estos síntomas se pueden presentar de manera leve o moderada o, en casos excepcionales, tienden a agravar y degeneran en la que conocemos como anafilaxia, una mezcla de problemas respiratorios, mareos y, en última instancia, pérdida de la conciencia.

Unas recomendaciones para minimizar los efectos de las alergias:

Es posible que no hayamos seguido la planificación relativa a someternos a un tratamiento, pero, a pesar de ello, sigue siendo viable contener gran parte de la incidencia de las alergias. Con cierta previsión, ahorrarás dinero y, sobre todo, el malestar de tus hijos. A continuación, unos consejos oportunos:

  • Informar en el colegio y otros lugares a los que acudan de su problema.
  • Reconocer las plantas que causan las alergias (un mapa polínico también puede ayudar).
  • Limitar las actividades al aire libre.
  • Cerrar las ventanas de casa o del coche.
  • Utilizar, en el propio domicilio, aspiradores, pulverizadores y el aire acondicionado.
  • Darse una ducha y lavarse el cabello por la noche.
  • No dejar la ropa tendida en exteriores.
  • No encargarse de labores de jardinería.
  • Mantenerse alejado del humo del tabaco.
  • Las gafas de sol también evitan que el polen incida en los ojos.

Por último, cabe destacar que actualmente hay aseguradoras que ofrecen paquetes para garantizar el bienestar familiar en el que se incluye el servicio de pediatría, atenciones rápidas y tratamientos efectivos. Lo cual, resultará de gran ayuda a la hora de paliar los efectos de las alergias, pues se trata de invertir en salud y su precio puede ser costeado por cualquier persona.