Los consejos y trucos para ahorrar más haciendo tus propios remedios caseros, bien aplicados, pueden suponer un gran ahorro en medicamentos, además de ayudarnos a mejorar nuestra salud de forma natural y ecológica. De todas formas, solo son útiles para algunos problemas de salud, por lo que es importante contar con un buen seguro médico que nos permita acceder a un correcto diagnóstico. Podremos saber si es adecuado usar un remedio casero o, por el contrario, resulta imprescindible el uso de un medicamento, por mucho que estos no nos apasionen.

Consejos y trucos para ahorrar más con remedios caseros útiles para el bienestar

Aquí te proponemos algunos remedios naturales para las afecciones más comunes:

  • Dolor de cabeza: aunque mucha gente tiene la costumbre de tomar un analgésico enseguida que nota que le empieza a doler la cabeza, existen remedios efectivos mucho más sanos, como, por ejemplo, aplicarse una bolsa de hielo en la zona que duele, ponerse unas rodajas de patata en la frente o tomarse una infusión de menta o manzanilla.
  • Calambres musculares: seguro que, más de una vez, uno ha tenido esos dolorosos calambres que cortan la respiración. Para calmarlos y evitar que se repitan, uno puedes darse baños con agua caliente para estimular la circulación, pero también es útil tomar alimentos ricos en potasio, como el kiwi y plátano, entre otros muchos. Otra forma de calmarlos pasa por las fricciones con aceite de eucalipto o romero.
  • Insomnio: si uno tiene problemas para conciliar el sueño, puede paliarlos e, incluso, eliminarlos mediante infusiones de valeriana, manzanilla o lavanda. Un vaso de leche (mejor, si lleva miel) también es una buena opción. En todo caso, hay que tomar cualquiera de estos remedios poco antes de irse a dormir.
  • Dolores de garganta: es posible aliviarlos con la consabida mezcla de miel y limón, pero otras opciones son el vinagre de manzana o la sal, disueltos en agua, para hacer gárgaras de forma regular, más o menos, cada hora u hora y media.

Consultar con un médico

Las enfermedades o sus síntomas no deben ser tomados a broma. Por ello, aunque uno prefiera los remedios naturales y conocer todos los consejos y trucos para ahorrar más debe consultar con un médico las causas de sus dolencias para asegurarse de que no es necesario un tratamiento más potente. Algunos síntomas que nos pueden parecer de lo más corrientes forman parte de enfermedades que revisten determinada gravedad.

Lo ideal es revisar todas las ofertas de seguros de salud para escoger la más adecuada a las necesidades y que esta incluya los profesionales más cualificados. La salud y el bienestar son los activos más importante. Así que es fundamental escoger un buen servicio que ayude a conservarlos y, una vez contratado, hacer tanto uso de él como sea necesario. La salud no tiene precio y más vale prevenir que curar.