Los gastos de una casa pueden agobiar mucho si vives solo, pero el mejor truco para afrontarlo lo debemos aprender cuando vivimos con nuestros padres. En casa de mamá no apreciamos los malabares que hay que hacer para estirar el sueldo lo suficiente como para llegar a fin de mes y, además, ahorrar algunos euros. Y es que es algo que parece muy fácil, casi automático. Pero no es así, detrás de esa estampa hogareña y armoniosa, hay un complejo plan de estrategias y gestiones que sólo los más expertos saben llevar a cabo sin perder la cabeza y saliendo victoriosos.

Cómo ahorrar con los gastos de una casa

Es importante marcarse un objetivo, establecer una suma concreta de ahorro y comprometerse a guardar esa cantidad cada mes. Para ello, como es obvio, antes es necesario hacer un cálculo que permita que esa cifra se adapte a nuestras posibilidades y no nos suponga un verdadero sacrificio.

A la hora de hacer la compra es esencial comparar precios, beneficiarse de las ofertas o tener en cuenta las marcas blancas, sin necesidad de descuidar la calidad de los productos que se adquieren. Las compras compulsivas son el peor enemigo del ahorro ya que suponen gastos innecesarios y absurdos.

La eficiencia eléctrica y el ahorro energético suponen también ahorro económico. Los electrodomésticos ecológicos son eficientes, esto quiere decir que consumen menos electricidad pero producen más energía. El bajo consumo y el uso inteligente de los aparatos que haya en casa, contribuirán a que sea posible ese ahorro sin que se vea mermado tu bienestar o el de tus seres queridos.

Muy importante tener un seguro de hogar

El seguro del hogar es algo de lo que casi ninguna vivienda carece, ya que su función es importante, pues permite al propietario protegerse de posibles daños, los cuales, gracias a este tipo de seguro, se verán cubiertos y no supondrán un sacrificio en el momento en el que se presente un improvisto.

Además, el seguro de hogar es un producto “a la carta”, es el cliente el que elige la cuota a pagar, seleccionando las coberturas que desea contratar y también la forma de pago, pudiendo hacerse de forma mensual, trimestral, semestral o anual.

Se deben estudiar las condiciones del mismo y explotar esa ductilidad que lo caracteriza. Es posible asegurar todo lo que se encuentre dentro de la vivienda, desde los cristales, puertas, tuberías o rejas, hasta la televisión, el ordenador o incluso los teléfonos móviles. Cualquier daño ocasionado por una catástrofe natural o robo podrá ser totalmente cubierto.

Los mejores trucos para ahorrar en los gastos de una casa con un seguro de hogar evitar las duplicidades, es decir, tener en cuenta las coberturas que ya abarcan otros seguros como, por ejemplo, el de la comunidad de vecinos. O descartar asegurar el coche si se tiene garaje, ya que, casi a ciencia segura, el automóvil tendrá su propio seguro y es, por ende, un gasto innecesario.