Mucha gente se pregunta cómo ahorrar en casa. El primer paso es empezar por un seguro. El seguro de hogar y el bienestar de quienes lo integran son conceptos hermanados. Por supuesto, siempre que las condiciones del primero estén a la altura que requiere el fin último de todo seguro de hogar: garantizar unas coberturas sólidas. Por eso, nadie debería albergar dudas sobre la necesidad de suscribir una póliza aprovechando las variadas ofertas de las compañías aseguradoras. A la larga, puede obtenerse un sensible ahorro en la economía familiar.

Lo mínimamente indispensable para saber cómo ahorrar en casa

A la hora de contratar un seguro, es capital analizar meticulosamente las cantidades aseguradas. Con ello podemos evitar caer presas de un infraseguro, en el que la indemnización por siniestro queda por debajo del valor de lo perdido o de la reparación.

Entre las múltiples ofertas de seguros de hogar existentes, muchas incluyen un interesante plantel de coberturas en ventajosas condiciones económicas.

Los seguros de hogar suelen incluir unas treinta garantías estándar. Pero hay casos en los que interesa volcarse en determinadas adversidades por tener especial riesgo, introduciendo coberturas menos convencionales. Cómo ahorrar en casa se ha convertido en algo realmente sencillo.

No pueden faltar las de incendios (realmente la única obligatoria), robo y actos vandálicos. Asimismo, las referidas a típicos accidentes domésticos como rotura de cristales, daños por agua (de hecho, un tercio de estos siniestros son causados por el agua), etc.

Un detalle relevante es la valoración del continente del inmueble. Conviene fijarse en que quede asegurado por su valor de construcción, desterrando la idea de hacerlo según el precio de compra del momento.

Por supuesto, en la era de las nuevas tecnologías conviene no olvidarse de dedicar un apartado a los variopintos aparatos electrónicos que ya son moneda corriente en cualquier casa.

Cuestiones quizá no básicas, pero de gran relevancia

La garantía de defensa jurídica es un blindaje para que, dado el caso, el suscriptor de la póliza quede liberado de afrontar los gastos de las reclamaciones. Estas pueden corresponder a los daños sufridos en los propios bienes causados por un tercero o a los causados por el suscriptor en bienes ajenos.

Además, abarca las actuaciones de defensa de los derechos como propietario o inquilino, incluidas las que puedan derivarse de una acusación penal. Lógicamente, bajo esta cobertura el cliente dispone del necesario servicio de asesoramiento jurídico en relación con todas las cuestiones que puedan suscitarse sobre estos temas.

Si la vivienda está dotada de algún sistema de seguridad (puertas blindadas, cámaras de vigilancia, caja fuerte, alarma…), debe hacerse constar porque conllevará el ahorrar dinero en el precio del seguro.

Un seguro de hogar tiene algunos condicionantes si el inmueble asegurado está integrado en una comunidad de vecinos. En este caso, no quedaría completo sin abarcar aspectos legales: responsabilidad civil, protección jurídica, etc.

Finalmente, puntualizaremos que una póliza de seguro de hogar ha de reflejar siempre su duración. Y conviene estar vigilantes de que esta no rebase los 10 años, lógicamente prorrogable de mutua voluntad.