Cambiar tu seguro de hogar actual por un seguro de hogar barato no es ninguna tontería. Ahorrar al suscribir un seguro de hogar constituye una de las garantías de bienestar más importantes a las que puede acceder una persona. A grandes rasgos, el domicilio supone una de las inversiones más fuertes que una persona realizará en su vida y, además, su utilidad se va a prolongar durante largo tiempo. Asimismo, destaca su valor de mercado (en previsión de una futura venta).

En todo caso, conviene realizar una comparación entre las diferentes condiciones que presentan las ofertas. Esta labor de análisis conducirá a un sustancial ahorro.

Repaso general para cambiar de seguro de hogar

La duración de las pólizas de los seguros de hogar suele alcanzar un año. Si las partes siguen estando de acuerdo con sus condiciones (en este texto, nos referimos a las económicas), generalmente, se producirá su renovación.

Sin embargo, se pueden dar casos, relacionados con la compensación económica de las condiciones de estos productos, en los que se quiera cambiar de seguro de hogar, para suscribir una nueva póliza con otra compañía con la que el ahorro sea mayor.

El momento más propicio para proceder al cambio del seguro de hogar es el cumplimiento del plazo de renovación. Cuanto más tiempo falte para este, más complicado será modificar las condiciones de la póliza.

Hay que señalar una modificación normativa (LOSSEAR) que favorece el cambio de seguro por razones de abaratamiento. Permite comunicar la decisión de no renovarlo, por parte del tomador, un mes antes de la fecha de vencimiento contractual. Anteriormente, dicha decisión tenía que ser manifestada con dos meses de antelación.

¿Por qué es posible que el tomador desee cambiar a otro seguro más barato?

Se van a exponer las principales razones monetarias que pueden impulsar un cambio de seguro de hogar por un seguro de hogar barato. Es importante señalar que, en todos los ejemplos, habrá un plazo de 15 días desde la recepción de la notificación pertinente, para rechazar estos cambios (siguiendo con el mismo producto) o cancelar la póliza (sin penalización). Esta última opción abre las puertas al cambio de seguro.

  • Modificación de coberturas o precios por parte de la compañía. Las primeras deben ser notificadas con suficiente antelación. Es posible que no compensen (por el precio que se paga por ellas) e interese un producto más rentable.
  • El precio no corresponde a los cambios en las circunstancias de riesgo del inmueble. Cualquier modificación que altere la consideración de los riesgos debe tener sus efectos en el precio del producto. Puede convenir apostar por un seguro cuyo coste sí tenga en cuenta estos nuevos factores de prevención de riesgos.
  • Cobertura de una casa objeto de compraventa. Es posible que el nuevo comprador rescinda el contrato, por lo que la compañía no devolvería la prima del periodo de cobertura. Un motivo para ello puede ser hacer cálculos y optar por un seguro de hogar más económico.

Cambiar de seguro para economizar es posible, teniendo en cuenta estos consejos y trucos para ahorrar.