Tener un ahorro familiar y al mismo tiempo ser conscientes de que se cuida el planeta no tiene precio. Son muchos los trucos para ahorrar en casa que se pueden aplicar al respecto. En primer lugar, se ha de tener en cuenta que no  hay nada mejor que comparar precios para darse cuenta de que cualquiera puede contratar un seguro de hogar. Todo es poco para alcanzar el bienestar.

Si se hace una comparativa se puede constatar que existen en la actualidad multitud de ofertas, con unas condiciones perfectas, que pueden suponer un gran ahorro. El objetivo es cuidar del hogar y ahorrar al igual que se puede hacerlo con otra serie de consejos con los que, además, se mimará al medio ambiente.

Trucos para un ahorro familiar en casa con los electrodomésticos

En primer lugar, hay que centrarse en los electrodomésticos. No quiere decir que se tiren a la basura los que se tienen, pero hay que intentar cada vez que se adquiera uno nuevo que sea de bajo consumo. Estos consejos para ahorrar te ayudarán mucho:

  • En el caso del frigorífico, el congelador debe estar a una temperatura de menos 18 grados, mientras que el resto se pondrá a seis. Se debe tener en cuenta que cada grado que se suba se traducirá en un ahorro del 5% en la factura eléctrica.
  • En el caso de la lavadora, hay que tratar que ésta nunca esté a media carga. Además, hay que ponerla con un programa corto, igual que sucede con el lavavajillas.
  • La televisión u otros aparatos, deben estar desconectados por completo y no en stand-by. Es decir, con la luz roja totalmente apagada. Ello supone un ahorro del 16%. A todo ello hay que sumar los electrodomésticos más pequeños, como la tostadora, el microondas, la batidora o la plancha, que son los que más consumen.

Mantener el calor y el frío en el salón

Los trucos para ahorrar en casa, concretamente en el salón, con el objetivo de que no entre el frío, la zona que más utilizamos en nuestro hogar, hay que utilizar ventanas con un buen acristalamiento y aislamiento. Este tipo de ventanas servirán también para que no se desperdicie de energía cuando se haga uso del aire acondicionado o de la calefacción.

También hay que fijarse en el tipo de cortinas que se utilizan. Cuanto más gruesas sean, mejor será para aislarse de las altas temperaturas. En este sentido, también hay que colocar alfombras (y sin son de lana, mucho mejor).

En el caso de los cojines, se puede optar por unos que tengan dos caras: una más fresca para el invierno y otra más cálida para verano.

La iluminación: otra de las claves

También es necesario echar un vistazo a la clase de bombillas que se utilizan. Si no son de bajo consumo, habrá que cambiarlas. Ello se dejará notar en la factura eléctrica y servirá para contribuir a la mejora del medio ambiente.

Conseguir un ahorro familiar aplicando estas técnicas sostenibles no es nada difícil y si adoptas todos estos hábitos lo lograrás.