Los seguros de automóviles presentan tres figuras diferenciadas que suelen llevar a confusión a los usuarios en el momento de contratar una póliza que ofrezca cobertura a sus vehículos. El tomador, el asegurado y el beneficiario son para el ciudadano medio tres denominaciones cuya separación induce a pensar en matices diferenciadores. Sin embargo, en la búsqueda de un seguro de coche barato, pocos son los que profundizan en el tema para conocer en qué se fundamenta tal separación. Nunca está de más conocer la función de estas tres figuras.

Las tres figuras del seguro de automóvil:

  • El tomador firma la póliza y, por lo tanto, contrata el seguro. Este simple acto confiere al tomador cierta responsabilidad exigible por la aseguradora en casos de impagos o reclamaciones por responsabilidad civil.
  • El asegurado, como el propio nombre indica, es la persona asegurada, la que va a conducir el coche. La figura del asegurado en sí no tiene un aspecto absoluto, es decir, que su determinación como tal no imposibilita a otro conductor a llevar el coche en plenas garantías, en cuanto a la cobertura de responsabilidad civil al menos. Así, un accidente de coche en el que el conductor no era el indicado como asegurado no libera a la compañía de indemnizar a la otra parte pudiendo, eso sí, reclamar posteriormente al tomador por vía judicial un tipo de repetición de la indemnización con la que resarcir lo pagado por la aseguradora. No es habitual que las compañías recurran a la justicia para solicitar esta compensación, pero lo pueden hacer.
  • El beneficiario es una figura necesaria siempre que hay una cobertura de cantidades por fallecimiento. Se ofrece la determinación de un beneficiario para que el tomador explícitamente fije a una persona como beneficiaria de posibles indemnizaciones pudiendo ser el propio tomador, el asegurado o un tercero.

Cómo combinar las figuras para conseguir un seguro de coche barato:

Uno de los grandes trucos para ahorrar dinero es la posibilidad de combinar las tres figuras. Pueden concentrarse dos o tres figuras en una misma persona o pueden ser las tres asociadas a personas distintas. Conociendo las implicaciones de cada figura, el asegurado decide, asesorado por el mediador.

A grandes rasgos, si se busca un seguro de coche barato, lo ideal es que como tomador figure una persona con algún seguro de coche previo, más aún en casos de conductores jóvenes y vehículos nuevos. Un conductor de 25 años que quiera asegurar su coche constando como tomador puede ver incrementada la prima hasta en cantidades astronómicas, pero constando únicamente como asegurado reducirá su tarifa considerablemente.

Además de las tres figuras propias del contrato de seguro de un coche, aún existe otra cuarta persona que necesariamente aparecerá en el contrato del seguro: el propietario. Este puede coincidir o no, con el asegurado, dependiendo de quién lo use realmente.