Internet ha transformado la vida de las personas. Resulta casi imposible vivir sin contratar en una compañía de telefonía móvil una conexión móvil de Internet o un router WiFi en casa. Sin embargo, su coste no hace más que crecer en España, un país con uno de los diez precios más caros de Europa. Casi nadie puede prescindir de Internet, pero la mayoría apenas explota la capacidad. Un dato que aumenta si se trata de una conexión de fibra óptica. Una solución podría ser compartir Internet con tus vecinos.

Sí, es legal compartir WiFi

La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) dictaminó que era totalmente legal. Con tan solo un único punto de acceso a Internet se puede compartir con todos los vecinos. Pero uno de los vecinos debe hacerse cargo de contratar la conexión con una compañía de telefonía móvil. En este caso, todos los vecinos se encargarían de sufragar los gastos, desde la instalación hasta el mantenimiento.

Para comenzar con la instalación de este servicio necesitamos contratar una línea de acceso a Internet y/o telefonía para toda la comunidad. Pero lo más probable es que con un único módem sea imposible que todos los vecinos puedan conectarse a través de la red WiFi. Menos todavía, si requieren hacerlo mediante cable.

La solución a este problema radica en dos puntos:

  • En primer lugar, podemos utilizar repetidores WiFi que amplifiquen la señal de la conexión inalámbrica.
  • En segundo lugar, se pueden utilizar PLCs. Se trata de aparatos que transmiten la señal de Internet mediante el cableado eléctrico hasta una conexión a Ethernet. Se venden como kit, pero podemos encontrar modelos para conectar varios a través de un PLC primario. Además, algunos modelos incluyen un punto de acceso WiFi.

Ahorrar como objetivo con una compañía de telefonía móvil

No obstante, es complicado encontrar operadoras que ofrezcan tarifas comunitarias. Generalmente, tan solo permiten que se contrate una línea por hogar o negocio. Movistar, por ejemplo, prohíbe en su contrato la reventa, la comercialización o la compartición de su servicio. Otras compañías sí nos permiten hacerlo.

Wiftel Telecom permite que sus clientes puedan explotar la conexión que han contratado. El contrato no prohíbe compartir o vender la conexión a un punto WiFi. Esta compañía ofrece varias modalidades para escoger desde la línea de ADSL de 10 Mbps hasta una línea VDSL de 30. El problema es que los precios de las conexiones son más elevados que en una compañía más conocida.

Otra solución puede ser contactar con la plataforma Internet Comunitario. En su sitio web explican las razones para hacer esto en una comunidad de vecinos. La principal ventaja radica en el ahorro respecto a un punto de acceso particular. Estos datan en más de 500 euros el ahorro anual en una comunidad de diez viviendas. Hay muchas ofertas que te harán ahorrar si eliges la mejor compañía de telefonía móvil.