Internet por satélite se ha convertido en un derecho básico para la población. Internet es la vía perfecta para informarse, entretenerse o mantener el contacto con familiares y amigos. Sin embargo, su acceso solo está garantizado en los núcleos medianos o grandes de población.

Esto causa que las zonas rurales sean las más afectadas. Las empresas de telecomunicaciones no suelen expandir sus líneas a muchos municipios, aquellos afectados seriamente por la despoblación o bastantes aislados por su orografía. Las operadoras deciden no prestar este servicio por la ausencia de rentabilidad económica.

Internet por satélite y su bentajas

La solución para los lugares aislados es el Internet satélite. El sistema de libre competencia entre los operadores les exime de colocar tecnología de fibra óptica o ADSL. Esto la convierte en la única opción posible para aquellos que necesitan una conexión a Internet por su trabajo o, simplemente, quieran disfrutar de sus ventajas.

Como en todos los servicios de Internet, existen diferentes paquetes con distintas velocidades de descarga y subida. La oferta más habitual es de 22 Mbps de velocidad de descarga, aunque existen ofertas de Internet de hasta los 100 Mbps.

Obviamente, los precios oscilan en función de la velocidad de descarga. Las necesidades de un hogar no son las mismas que las de una pyme o el ayuntamiento de una localidad. Las ofertas de Internet por satélite se han empezado a conocer como Internet rural.

Primeras ayudas subvencionadas para Internet rural

Una de las comunidades autónomas más afectadas por el aislamiento y la despoblación es Castilla y León. El Boletín Oficial de Castilla y León (BOCYL) ha publicado una convocatoria para subvencionar el Internet por satélite. El plazo se abrió el 8 de febrero y acabará el 30 de septiembre de 2017.

Estas ayudas irán dirigidas para los gastos derivados de la instalación y el equipo necesario para ponerlo en marcha. 400 euros es el máximo monto que abonará la Junta de Castilla y León para poner en marcha este servicio en las denominadas ‘zonas blancas’: lugares aislados o afectados por la despoblación.

La Junta ha asignado un presupuesto de 50.000 euros. Esta ayuda ha llegado con retroactividad, es decir, se abonará en aquellas instalaciones hechas a partir del 1 de noviembre de 2016 hasta el fin de plazo. Aquellos que resulten beneficiarios tendrán la posibilidad de ceder el derecho de cobro sobre la subvención a la operadora; de esta manera, no será necesario abonar los costes en la primera factura.

El objetivo de este órgano de gobierno es conseguir que para el año 2018 toda la ciudadanía de esta comunidad tenga acceso a la red de redes. Las estimaciones de la JCCyL afirman que cerca del 3% de la población no tiene acceso a Internet, alrededor de 6.000 personas.