Lo sabemos, la gasolina barata no existe, pero en este artículo te vamos a intentar explicar los motivos por los que su precio no hace más que subir.  La gasolina se ha convertido es un elemento esencial en nuestras vidas porque la necesitamos para conducir nuestros vehículos. Por eso, se nos hace complicado imaginar una vida sin ella o sin derivados como el gasóleo.

Su origen se remonta al siglo IX, cuando el persa Al-Razi, inventó el alambique, que fue clave para la destilación y el posterior refinamiento del petróleo. Habría que esperar todavía hasta el siglo XIX (concretamente, hasta 1857), para empezar a hablar de una gasolina parecida a la que usamos en nuestro coche o nuestra moto. Fue unas décadas después, en 1876, cuando Nikolaus August Otto inventó el motor de gasolina que luego Karl Benz aplicaría a sus primeros automóviles.

Viendo la evolución se explica que no exista gasolina barata…

En los primeros tiempos, los precios eran elevados por la falta de demanda y debido a que, la novedad resultaba costosa. Además, en esos años, los vehículos eléctricos competían con los de gasolina en cuanto a su innovación y desarrollo e, incluso, se vendían más a finales del siglo XIX e inicios del XX. Esto dio un giro radical cuando Henry Ford inventó la producción en masa en 1912, coincidiendo, además, con una rebaja considerable del precio de la gasolina, debida, entre otros motivos, al descubrimiento de nuevos yacimientos petrolíferos y a los avances en la refinería del petróleo. A partir de entonces, se pudo ahorrar combustible considerablemente y siempre ganó la batalla a alternativas como los coches eléctricos o híbridos, a pesar de que estos necesitaban un menor mantenimiento. No ha sido hasta nuestros días cuando la mayor preocupación por el cambio climático y conciencia de que las reservas de crudo son caducas están cambiando otra vez la dinámica.

Si el menor precio de la gasolina fue crucial para la victoria de los coches impulsados por ella, las Guerras Mundiales y otras grandes crisis, como el crack del 29 o la crisis del petróleo de los años 70, hicieron que los gobiernos, la industria y los consumidores buscaran también alternativas, pues eran momentos de altos precios.

Evolución del precio de la gasolina desde los años 80

Tras la crisis de los 70, la gasolina se mantuvo, más o menos, estable hasta el inicio del nuevo milenio, con picos en años como 1990, cuando el barril de Brent llegó a 40 dólares, coincidiendo con la primera Guerra del Golfo. A partir de 2001, tras los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York y las posteriores guerras de Afganistán e Irak, sufrió una escalada de precios que culminó en 2008, cuando el barril de Brent llegó a los 146,08. No obstante, ese mismo año, se desplomó hasta los 36,61, con la crisis de Lehman Brothers. Luego se recuperó para iniciar una caída casi constante a partir del segundo semestre de 2014.

Como has visto, la gasolina barata existe si se aplican buenos trucos para ahorrar dinero, como administrar el combustible del coche el mayor tiempo posible para reportar menos.